Quería entrar de nuevo en el debate ciudadano sobre el Metro de Sevilla y su "subterraneidad".
Al ver esta foto de Viena (Austria) donde voy mañana con el proyecto de movilidad ciclista
VOCA con fondos de la unión europea, me lo he vuelto a plantear... ante lo que venden los medios de comunicación sobre la eficacia de un metro subterráneo, no hablar de sus costes y mucho menos de sus desventajas, así como hacer falsa apología de la "subterraneidad" de otras redes en otras ciudades (el 55% de la red de metro de Londres NO es subterránea).
Si el dinero que se emplea en enterrarlo se utilizase para urbanizar y modernizar las avenidas de la capital, dándole un nuevo espacio al peatón y más zonas verdes, Sevilla podría llegar a niveles de otras ciudades europeas en calidad de vida, sin tener porque llegar a ser un "tranvía lento".
El problema como siempre lo encontramos en la sociedad, donde se piensa que lo moderno es, entubar el transporte público bajo tierra y meter al máximo de personas dentro,
para que sea rentable y,
para que la superficie quede expédita al tráfico de los coches de unos pocos (coches que no llevan ni un siglo dominando la ciudad y que esperemos, en unas décadas desaparezcan). Todo ello versus que las personas no vean nada a través del cristal del metro, comparado con lo placentero de ir sentado mirando el paisaje urbano, la gente pasear, leer un libro con luz natural...
Adecentar la ciudad, buscar un nuevo urbanismo, modernizarla y darle utilidad a un espacio que realmente sea público y de todos, no al servicio de las máquinas de una minoría, que usurpan el espacio y la calidad de vida a los viandantes, residentes, para el simple y mero de pasar y de transportarse (como digo y en el futuro restringido a unos pocos por motivos obvios).
Ocurre... Dejar de usar los espacios públicos para reunirse, estar y parar a respirar y pasar al simple y mero hecho de transportar toneladas de metal...
¿transporte público rápido y de calidad? No es enterrarlo para como digo, meter al máximo número posible de personas dentro, que dejen libres unos espacios en superficie para unos pocos (los más ricos) debido a la actual problemática evidente de que ir en coche, ni aunque fuera sostenible, es viable debido al espacio que ocuparía si una mayoría lo usa (lo que se ha venido produciendo con el desarrollo automovilístico que hemos sufrido, creyéndonos ser ricos y poder usar el coche como tal).
No es cuestión ya de medio ambiente, contaminación ni salud pública, ¡que también! (veáse las Boinas de humo de
Madrid y
Sevilla) si no por el simple hecho de que no caben (
NO HAY ESPACIO) en las calles, aparcados, no caben ni en los parkings, construidos, no se podían ya mantener más infraestructuras viales, antes de la crisis (y menos ahora, que para ello recortan en Educación y Sanidad, porque no se recauda tando del impuesto pretolífero ni con la Gasolina a 1,5...)
Os dejo una recreación del tranvía por la Macarena... Antes de que se realicen finalmente las redes de metro y casi inexistente tranvía dado que en el futuro todos vamos a ir en él prácticamente obligados debido a razones principalmente ECONÓMICAS, de espacio, de eficiencia y de lógica ambiental). ¿No es ahora, la hora de reclamar una BUENA red, con calidad de SALUD, para que no nos entierren a nosotros? y dicho sea de paso reurbanizar los barrios a los que va a llegar (nuestros barrios) y no convertir las avenidas que los unen en simples vías de paso sin estancia. ¿qué ha ocurrido con los bancos y con los parques y los árboles, que ocurrirá cuando esté el metro debajo (véase avda de la República Argentina con 4 palmeras)?
Más vale que esos pocos coches vayan en carreteras bajo tierra y la superficie quede libre al transporte público, peatones y viandantes.
La red de tranvía en Sevilla:
- Costaría 4 veces menos (crisis).
- Estaría hecha en la mitad de tiempo.
- El metro subterráneo no llegará hasta 2030-2040 por cuestiones económicas.
- Elegir entre hacer esto y no hacer nada (por cuestiones político-económicas obvias)
- Dejar de lado las promesas políticas irreales, ahora ya no se lo cree nadie.
- Ser realmente eficientes y dejar de usar petróleo para los movimientos urbanos, no en papel y palabras antes de las elecciones.
- Permitiría acallar el bucle de falsa información, falacias y utopías de los medios de comunicación (como sucedería con el inútil, e inutilizado carril bici) de una vez, y dejar de ser tan "sevillanos". Aunque esto último, es más difícil.
Ha llegado la Hora de pedir, una red de METRO en superficie y una red de Tranvías por toda la ciudad.